Hay fines de semana que ayudan a sobrevivir a cualquier semana

 Y yo llevo dos seguidos. Así cualquiera.

El balcón del caminante

Es un lugar al sur, un lugar donde
la cal
amotinada desafia el mirar.
Donde viviste. Donde a veces en sueños
vives aún. El nombre empapado de agua
te escurre de la boca.
Por caminos de cabras descendías
a la playa, el mar batía

en aquellas piedras, en estas sílabas.
Los ojos se perdían ahogados
en el fulgor
del último o del primer día.

Era la perfección.

(Eugenio de Andrade [versión de Aníbal Núñez])

 

Moi je souris aux petits bonheurs
Je souris, c’est bien mieux comme ça
Je me fous des petits malheurs
Je m’en fous, c’est bien mieux comme ça

 (Sonrío con los pequeños placeres
Sonrío, es mucho mejor así
Paso de las pequeñas tristezas
Paso, es mucho mejor así)

(La foto, en Chauen. La cantante, un descubrimiento de mi compañera del viaje allí).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *