“Parece que las cosas no van a llegar nunca, pero llegan”

Y así siempre. Uno cree que no van a llegar pero ahí están. Se descubre que es así cuando lo que iba a pasar entre medias, de pronto pasó -con todas su magníficas sorpresas-.

La cuenta atrás se acelera. Tras una semana sin tiempo, en tres días agarraré las maletas. Todo pasa y todo queda.

Veo en el facebook -ese doble filo terrible de nuestra generación- que mis compañeros de la aventura 2010 van llegando a sus nuevas ciudades. Leo que conocen parques y músicas, que se despiertan nerviosos, que buscan casa. Y algunos se abren blogs.

Por eso, para amenizar la espera, sólo quería dejaros por aquí las coordenadas de los colegas de beca que ya están viviendo para contarla, porque seguro que sus historias os van a gustar tanto o más que las que os vaya contando este gato. Y es que tenemos a Raquel camino a Macondo con su mirada de colores; a Álex que la acompaña en Bogotá salvando las distancias; el café que Fran ha abierto en El Cairo; a Carmen como inesperada huésped londinense; una página en blanco que aun espera las primeras vivencias caraqueñas de Carola.

Espero que pronto otras de esas chinchetas que Fran ha clavado con calma en el mapa del mundo se vayan animando a mandarnos postales y tragos de bebida local.

En cuanto a mí, este sábado los tres pies del gato estrenarán cartas marruecas. A ver qué nos deparan.

Disfrutad del viaje con nosotros :)

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