Una entrevista sin velo

Siento ir a complicaros el domingo.

Porque no hay nada más difícil para vivir tranquilo que dejar complejo lo complejo.

Ya os había hablado de Nazanin Amirian (también en aquella ocasión se trataba de no-simplificar). Ahora, una entrevista a la que llego por aquí.

Os adelantaría citas o temas, pero mejor dejarlo estar.  Así os vais sorprendiendo con tantas cosas que no deberían ser, a estas alturas, ninguna sorpresa.

Hala, hala, a sacudirse los prejuicios:
(más…)

Leer Más

Qué gusto da encontrar escrito lo que uno estaba pensando

Porque, sin duda, la pelea interna a la que mueve el estado de cosas que cuenta es la ocupación que más tiempo se come de mi jornada laboral (y, tal vez debería apuntar, la que tan a menudo me lleva a decir “yo no quiero ser periodista” pero otras tantas veces también “que sí, que sí, es sólo que así no”); y estoy encantada de encontrar, más ordenaditos de lo que yo los tenía, algunos de mis propios argumentos contra la objetividad.

Sí, sí, contra la objetividad. Allá vamos (aunque hacia el final, cuando deja de hablar de eso y empieza a hablar de la requetedichosa muerte de la prensa pierde todo o casi todo el interés):   (más…)

Leer Más

Eros y diablos

Los catálogos de premios, encuentros y demás animales de su familia son una cosa curiosa.

La gente los hace, y luego nadie los mira.

Por eso, cuando el otro día vi que el último que me incumbe no sólo estaba bien hecho, sino que además estaba online para uso y disfrute de quien lo encontrara, me apeteció -aunque parezca un extraño momento de autopromoción que no me gusta demasiado- compartíroslo por aquí. (más…)

Leer Más