¿El gato sobre el disparo?

Advertencia previa: no me gustan las cosas que son raras por el mero placer de serlo. Casi todo lo que lleva en algún punto de su concepción la palabra performance me pone de los nervios. Me molesta que se mezclen churras con merinas, los desnudos gratuitos y que la imposición de escenografía de aviones a las óperas románticas. Me siento insultada, en general, con las adaptaciones-a-este-siglo de los clásicos. “Tonterías las justas y los experimentos con gaseosa”. Fin de la advertencia. (más…)

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Liz Norton

Antes de que Norton se acostara por primera vez con Pelletier, Morini ya había entrevisto esa posibilidad. No por la forma en que Pelletier se comportaba delante de Norton sino por el desasimiento de ésta, un desasimiento impreciso, que Baudelaire habría llamado spleen y que Nerval habría llamado melancolía, y que colocaba a la inglesa en una disposición excelente para comenzar una relación íntima con quien fuera.

(2666, Roberto Bolaño)

Ejem.  (más…)

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We’re back

Disculpen este par de semanas de ausencia. Una noche el gato se fue a estirarse a otros tejados y cuando volvió se topó con que no sé que lío de servidores, dominios, pagos y etcéteras había llevado a que pusieran su casa en cuarentena. Un jaleo. Así que dejó a Geno encargada de hacer la magia de resurrección de páginas (gracias, miau, ronroneos varios) y aprovechó para tomarse unas forzosas vacaciones de palabras.

Pero ya ha vuelto, y tardará al menos un par de años en volver a pasarle lo mismo. Un día de estos se pondrá a arreglar los problemas-secuela que quedan con las imágenes viejas y las letras malas para miopes, por cierto. (más…)

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