Con los ojos como platos

A este poema, yo siempre le quitaba los dos últimos versos. A la hora de colgarlo en paredes o regalos, siempre había un séquito de puntos suspensivos detrás de Séneca.

Pero hoy, tras unas cuantas horas con los fantasmas rondando y los ojos como platos, entiendo por fin el final.  No creo que sea como para darme la enhorabuena.

 INSOMNIO

La vida dura demasiado poco.
No da tiempo a hacer nada. No hay manera
de reunir los suficientes días
para enterarte de algo. Te levantas,
abrazas a tu novia, desayunas,
trabajas, comes, duermes, vas al cine,
y ni siquiera tienes un momento
para leer a Séneca y creerte
que todo tiene arreglo en este mundo.
La vida es un instante. No me explico
por qué esta noche no se acaba nunca.

(Luis Alberto de Cuenca)

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