Young at heart

Cuando al final del festival resulta que los premios de público y jurado coinciden sin hacerlo adrede, una se dice que habrá que ver la peli en cuestión, así que hala, allá vamos, directos a la sesión especial.

Se trata de Young at Heart, un documental sobre un grupo de amigos que hacen versiones de rock…con la particularidad de que la media de edad de los miembros es 80 años.

Sí, se trata de una panda de octogenarios que cantan a The Clash. Y a Coldplay, y a Radiohead, y a Tom Jones. Por ejemplo. Con sus respiradores a cuestas si hace falta, superando dolores de todo, muertes cercanas,el difícil camino al ensayo bastón en mano. Durante la proyección se ríe, se llora, se tienen impulsos de aplaudir y saltar y bailar, olvidando  por completo que se trata de una película. Supongo que esa es la clave de que haya gustado tanto: que te atrapa por completo, hop, estás dentro, los sigues en sus rutas, estás dentro del coro.

Pero no sólo es emoción. La forma de contar la historia, de poner en juego colores, palabras, humor; el nuevo sentido que toman las letras de canciones más que conocidas; los  retratos en que se convierten muchos de los planos; la gran calidad de la música y de la interpretación; la forma en que las notas se convierten en raíles de la trama. La intuición que está detrás de la cámara de que las vivencias cotidianas de un coro de una pequeña ciudad de Norteamérica pueden ser una gran historia.

Se trata a la vez de una gran lección de vida, de música, de cine, de periodismo.

Y sí, es cierto, de vez en cuando peca un poco de sentimentalismo. Algún cliché y alguna moralina se deslizan entre líneas. Pero entonces llega un videoclip en que cantan “quiero un calmante ya” haciendo carreras de sillas de ruedas; o una escena en que Lenny, “el único que ve bien”, muestra su kamikaze manera de conducir. Y con un par de carcajadas un poco negras, ya dejó de haber demasiado azúcar.

Aunque también es verdad que, en cualquier caso, probablemente a veces sí que hay que tomarse la vida con azúcar. Y a eso, esta película, os lo prometo, ayuda.

Os dejo con el que fue mi preferido de los videoclips. Atención a los detalles, y decidme si no es de poner los pelos de punta.

 (Y si os gustó, no os perdáis este otro.)

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